sábado, 6 de junio de 2015

Día del Estudiante 2015


Todos en esta vida somos estudiantes, porque vivir es aprender. Aprendemos cada día, de nuestras experiencias, de un niño, de un libro, de un amigo, de nuestros padres... Pero existe un día especial para el estudiante. No es fácil ni sencillo porque es un largo camino por recorrer, un camino que nunca termina. Pero tiene sus recompensas. Es uno de los caminos que más recompensas y satisfacciones brinda. Mientras más estudies y te esfuerces, muchos más frutos verás al recoger la cosecha. Por eso te exhorto a que no mires al camino, ni los tropiezos que tengas en él, sino que mires adelante hacia donde están las metas y sueños que te has propuesto. El éxito te espera.


¡La educación es preciosa! Aprender de los libros buenos es un privilegio. Sin la educación, no podemos entender mucho de los pueblos de las diferentes culturas.



Como asesora de la sociedad de alumnos hablaré en nombre de todos mis compañeros del plantel.


Hoy es un día muy especial, porque en nuestra escuela  ESTADO DE MÉXICO #68  celebramos el día del estudiante, en donde destacamos el interés de todos nosotros, sabiendo que el trabajo que hacemos cada día no es nada fácil ni tampoco difícil, pero que se necesita un poco de sacrificio para llegar a alcanzar nuestras metas y mejora académica.

Nuestra imagen ha sido a través de la larga trayectoria académica estudiantil, como símbolo de fortaleza, valor y perseverancia, recordando el entusiasmo que llevan a cabo Ustedes los Estudiantes, por defender su derecho a la Educación.

Esto es un ejemplo a seguir para todos nosotros, guiándonos a formar una mejor escuela.

No olvidemos, que todos nuestros conocimientos adquiridos fueron gracias al trabajo eficiente que han hecho sus profesores, y en especial el apoyo incondicional de sus padres, y del entusiasmo y trabajo del personal administrativo y de apoyo a la Educación.

Les exhorto a que sigan con el deseo de estudiar, de encontrar lo divertido en el mundo del saber, porque es a través de ella donde podemos erradicar los problemas que estamos viviendo en la actualidad, esto nos permite salir de la ignorancia y formarnos como un ser dotado de valores, los cuales ayudan al progreso del país.


Estudiemos no para el presente, sino para toda la vida.

Que tengan un buen día y disfrutemos cada momento de ella.
Gracias 
Profra. Jacqueline Cárdenas Mendoza.


. El 23 de Mayo se festeja el Día del Estudiante, en México.
El origen de esta efeméride fue en el año 1929, cuando los estudiantes decidieron protestar y lanzarse a la huelga en favor de la Autonomía Universitaria. Gracias a éste impulso hoy existe la Universidad Nacional Autónoma de México.

Los alumnos fueron agredidos por la policía, que los reprendía por la serie de eventos que realizaban para protestar. Estas brutales agresiones sucedieron aún dentro de la Escuela de Derecho el 23 de mayo, y es por esta razón que los estudiantes decidieron solicitar que ese día sea recordado para siempre como el Día del Estudiante, para no olvidar jamás lo sucedido. Además, reclamaron que la plaza Santo Domingo de la Ciudad de México sea llamada Plaza 23 de mayo o Plaza del Estudiante.

Desde entonces se ha celebrado éste día, como un recordatorio a favor de una educación más abierta y participativa.
En varios estados de México existen espacios habilitados para el estudio y la relajación y se denominaron "Jardines del Estudiante", en honor a esa lucha por la Autonomía Universitaria.


Estimados compañeros de esta institución, maestros, personal docente y administrativo, hoy es un gran día para nosotros, pues queremos agradecer a nuestros directivos por preocuparse y ocuparse en realizarnos el festejo, ya que nos da la oportunidad de convivir sanamente y disfrutar de todo lo que hoy nos tienen preparado.


            En nombre de mis compañeros de  la Escuela Secundaria Estado de México #68 agradecemos esta atención hacia todos nosotros por lo que les invito a todos a mostrar un buen comportamiento para disfrutar de esta celebración, muchas gracias y que tengan un lindo día!

Palabras escritas por Valeria Piña Leonor del 3° D  y asesorada por el Profr. David Vega.

domingo, 10 de mayo de 2015

Día de las Madres 2015


El Día de la Madre o Día de las Madres es una festividad que se celebra en honor a las madres en todo el mundo, en diferentes fechas del año según el país. Su origen contemporáneo se remitiría al Mother's Friendship Day y las reuniones Mother's Day Meetings organizadas en 1865 o 1868 por Ann María Reeves Jarvis, en que las madres se reunían para intercambiar opiniones sobre distintos temas de actualidad.
Mientras algunos atribuyen la celebración del Día de la Madre a una estrategia mercadotecnica y comercial, la realidad es que su origen tuvo un sentido muy diferente.
Las celebraciones por el día de la madre se iniciaron en la Grecia antigua, en las festividades en honor a Rhea, la madre de Jupiter, Neptuno y Plutón.

El origen del actual Día de la Madre se remonta al siglo XVII, en Inglaterra. En ese tiempo, debido a la pobreza, una forma de trabajar era emplearse en las grandes casas o palacios, donde también se daba techo y comida.
Un domingo del año, denominado «Domingo de la Madre», a los siervos y empleados se les daba el día libre para que fueran a visitar a sus madres, y se les permitía hornear un pastel (conocido como «tarta de madres») para llevarlo como regalo.
Esta celebración se desarrollaba colectivamente, en bosques y praderas.
Aunque algunos colonos ingleses en América conservaron la tradición del británico Domingo de las Madres, en Estados Unidos la primera celebración pública del Día de la Madre se realizó en el otoño de 1872, en Boston, por iniciativa de la escritora Julia Ward Howe (creadora del «Himno a la república»). Organizó una gran manifestación pacífica y una celebración religiosa, invitando a todas las madres de familia que resultaron víctimas de la guerra por ceder a sus hijos para la milicia.
Tras varias fiestas bostonianas organizadas por Ward Howe, ese pacifista Día de la Madre cayó en el olvido. Fue hasta la primavera de 1907, en Grafton, al oeste de Virginia, cuando se reinstauró con nueva fuerza el Día de la Madre en Estados Unidos, siendo Ana Jarvis, ama de casa, quien comenzó una campaña a escala nacional para establecer un día dedicado íntegramente a las madres estadounidenses.
En memoria de una madre
Luego de la muerte de su madre en 1905, Jarvis decidió escribir a maestros, religiosos, políticos, abogados y otras personalidades para que la apoyaran en su proyecto de celebrar el Día de la Madre, en el aniversario de la muerte de su propia progenitora, el segundo domingo de mayo.
Tuvo muchas respuestas, y en 1910 esta fecha ya era celebrada en casi todo Estados Unidos.
En 1914, el Presidente Woodrow Wilson firmó la proclamación del Día de la Madre como fiesta nacional, que debía ser celebrada el segundo domingo del mes de mayo.
La primera celebración oficial tuvo lugar un día 10 de mayo, por lo que este día fue adoptado por muchos otros países del mundo como la fecha del «Día de las Madres».

En México, los aztecas ya honraban la maternidad
A la madre de Huitzilopochtli
Honrar la maternidad también fue característica de las culturas que poblaron Mesoamérica antes de la Conquista. Una de ellas, la azteca, rendía culto a la madre de su dios Huitzilopochtli, la diosa Coyolxauhqui o Maztli, que según era representada por la luna.
La mitología cuenta que durante la creación del mundo fue muerta a manos de las estrellas, que celosas, le quitaron la vida para que no diera a luz a su hijo Huitzilopochtli, quien representaba al sol, sin embargo, éste sí pudo nacer, venciendo a las tinieblas.
Los indígenas rendían especial tributo a esta diosa y dedicaron a ella hermosas esculturas en oro y plata, que no sólo revelan profundo sentido artístico sino la importancia tan grande que ellos concedían a la maternidad.
La peregrinación al Tepeyac
El más representativo de estos rituales era el celebrado a mediados de la primavera, en el cerro del Tepeyac, con el fin de honrar a la madre de los dioses, Tonantzin, cuyo nombre significa «nuestra madre venerable».
Los festejos a la maternidad entre los aztecas eran de carácter sacro. Peregrinar desde distintos puntos del antiguo México para honrar a Tonatzin, era un acto de comunión cósmica y una ceremonia de reconocimiento a la propia madre.
Tonatzin, como dice la historiadora Bibiana Dueñas, «era “la Madrecita”, y tenía por mayor atributo la vida; ella la daba. De allí su importancia y su fuerza más grande. Era el elemento vital de la sangre y, por lo tanto, también la guerra y la muerte eran sus atributos». En las fiestas se le invocaba como «madre de las divinidades, de los rostros y los corazones humanos». Tonatzin aparecía muchas veces, según cuentan, como una señora vestida elegantemente de blanco; de noche gritaba y pregonaba.
También cuentan que traía una cuna a cuestas, como quien trae a su hijo en ella; iba al mercado y se acomodaba entre las otras mujeres; más tarde desaparecía, abandonando la cuna por ahí. Cuando las otras mujeres advertían la cuna estaba olvidada, se asomaban a ella y encontraban un pedernal, con el cual se hacían sacrificios en su honor.