lunes, 20 de noviembre de 2017

107 ANIVERSARIO DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA

Uno de los movimientos políticos, económicos y sociales ocurridos en América entre 1910 y 1920 es, sin lugar a dudas, la Revolución Mexicana.
El Ideal para los jóvenes era desplazar la dictadura porfiriana de 30  años.
  Los obreros soñaban con la legislación que ofreciera un mínimo de protección contra el abuso de los poderosos.
Los campesinos querían tierras. Si hubiera tenido una ideología bien definida pudo ser de igual trascendencia que la Revolución Francesa o Rusa y servir de pauta para la liberación de muchos pueblos que en el resto del vasto continente se encontraban en similar estado.
LA REVOLUCIÓN empezó el 20  de Noviembre de 1910. Don Francisco I. Madero en 1909 promovió e partido Antireeleccionista inició el movimiento armado ese día pugnando por el "SUFRAGIO EFECTIVO NO REELECCIÓN" y murió por la causa de la Revolución en el episodio conocido como la "Decena Trágica" Pancho Villa tomó a su mando la división del Norte, Emiliano Zapata luchó por la justicia agraria. Venustiano Carranza se levantó contra el gobiernode Victoriano Huerta y de esa lucha se produjo la Constitución Federal del 5 de de Febrero de 1917 que todavía rige a los ciudadanos mexicanos. En este documento quedaron clarificados los ideales de los principales jefes de la revolución mexicana.
Motivos Principales
- La injusta distribución de riquezas y tierra
- La explotación de los trabajadores
- La corrupción política y administrativa
- La negación de la democracia
- El estancamiento cultural y político del país
 Personajes Importantes
Porfirio Díaz - Dictador que quitó las tierras a los indígenas y concentró el poder en manos de los hacendados ricos.
Francisco Madero - Revolucionario que promovió el Partido Antireelecionista iniciando un levantamiento contra el poder de Díaz. Fue encarcelado y Díaz mantuvo el poder. Madero convenció a otros para que se levantaran en contra de la dictadura con el Plan de San Luís Potosí.
Pancho Villa - Fue comandante de la División del Norte al estallar la revolución. Guerrillero incansable.
Emiliano Zapata - Era un joven campesino rebelde que luchó por la justicia agraria e hizo el famoso Plan de Ayala. "Tierra, justicia y ley".


La escuela Secundaria Estado de México celebró con honores la ceremonia del 107 Aniversario de la Revolución Mexicana, en ambos turnos, la Academia de Educación Física se encargó del evento con números  atractivos como las tablas rítmicas con alumnas de 3er grado, bailes y reseñas históricas. El evento dio fin con éxito.


miércoles, 1 de noviembre de 2017

DIA DE MUERTOS EN LA 68


 El Día de Muertos es una celebración tradicional de origen mesoamericano que honra a los difuntos.​ Se celebra principalmente los días 1 y 2 de noviembre , coincidiendo con las celebraciones católicas de Día de  Difuntos y Todos los Santos.

El culto a la muerte en México no es algo nuevo, pues ya se practicaba desde la época procolombina. Posteriormente, los evangelizadores cristianos de tiempos coloniales aceptaron en parte las tradiciones de los antiguos pueblos mesoamericanos, fusionándolas con las tradiciones europeas, para poder implantar el cristianismo entre dichos pueblos.
Los orígenes de la celebración del Día de Muertos en México son anteriores a la llegada de los españoles. Hay registro de celebraciones en las etnias mexicas, maya, purépechas y totonacas. Los rituales que celebran la vida de los ancestros se realizan en estas civilizaciones desde la época precolombina. Entre los pueblos prehispánicos era común la práctica de conservar los cráneos como trofeos y mostrarlos durante los rituales que simbolizaban la muerte y el renacimiento.
El festival que se convirtió en el Día de Muertos se conmemoraba el noveno mes del calendario solar mexica, cerca del inicio de agosto, y se celebraba durante un mes completo. 

Las festividades eran presididas por la diosa Mictecacihuatl, conocida como la "Dama de la Muerte" (actualmente relacionada con "La Catrina", personaje de José Guadalupe  Posada) y esposa de Mictecacihuatl,  Señor de la tierra de los muertos. Las festividades eran dedicadas a la celebración de los niños y las vidas de parientes fallecidos.
El paso de la vida a la muerte es un momento emblemático que ha causado admiración, temor e incertidumbre al ser humano a través de la historia. Por muchos años, en diversas culturas se han generado creencias en torno a la muerte que han logrado desarrollar toda una serie de ritos y tradiciones ya sea para venerarla, honrarla, espantarla e incluso para burlarse de ella. México es un país rico en cultura y tradiciones; uno de los principales aspectos que conforman su identidad como nación es la concepción que se tiene sobre la vida, la muerte y todas las tradiciones y creencias que giran en torno a ellas.
De cualquier modo, hay que destacar que esta celebración no es propia de todos los mexicanos puesto que, pese a ser una fiesta que se ha convertido en un símbolo nacional y que como tal es enseñada (con fines educativos) en las escuelas del país, existen muchas familias que son más apegadas a celebrar el “Día de todos los Santos” como lo hacen en otros países católicos. Además, cabe mencionar la fuerte influencia de los Estados Unidos que, al menos en zonas fronterizas, se evidencia con la presencia de la fiesta conocida como Halloween, la cual se celebra cada año con más frecuencia y en un mayor número de hogares. De ahí también que exista una inquietud entre los propios mexicanos de querer preservar el Día de Muertos como parte de la cultura mexicana sobre otras celebraciones parecidas.

Las academias de Ciencias, Tecnologías, Español, Artes e Historia, presentaron un magistral trabajo con un tapete artístico integrando la tradicional ofrenda, junto con la  exposicion de calaberas realizadas con mucha calidad, además con la participación de la academia de Inglés presentando la introducción en lengua extranjera. La participación de los alumnos fue particularmente extraordinaria, ellos apreciaron el trabajo de sus compañeros, terminando con el concurso de disfraces y el chocolate literario en el turno vespertino.

viernes, 13 de octubre de 2017

LOS PILARES DE LA NACIÓN

Me siento muy orgullosa de publicar un texto que generó un gran estudiante  de 3er grado de nuestra escuela, al estar trabajando en la clase de Inglés con el cuadernillo "Los primeros días en el aula después de la emergencia". Guía para docentes de la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes Ciudad de México, 23 de  septiembre de 2017. Las actividades sugeridas nos llevaron a escribir y compartir como habían vivido el momento del Terremoto del 19 de septiembre de 2017 y diferentes vivencias nos llevaron a este excelente ensayo.

Les invito a leerlo, disfrutarlo y comentar al final.

AL HÉROE ANÓNIMO 

Y EN MEMORIA A LAS VÍCTIMAS. 

Desperté tratando de imaginar cómo se había vivido aquel diecinueve de septiembre de hace treinta y dos años pues esa mañana, irónicamente, tenía que leer una pequeña reseña histórica sobre aquel sismo devastador que hizo que el año mil novecientos ochenta y cinco marcara un antes y un después en la historia nacional. Por indicaciones de los maestros organizadores pedí mientras leía que se guardara un minuto de solemne silencio en memoria a las víctimas y entonces éste se abrió paso y reinó en toda la escuela y sus alrededores (algo raro y que, a decir verdad,creíamos imposible), nadie se atrevió siquiera a murmurar e incluso las aves parecían entender y respetar, era sepulcral, casi inquietante.

Dos horas después las clases habían terminado, salimos de la escuela con normalidad aunque un poco más tarde de lo habitual ya que aún resolvíamos algunos asuntos en clase; después caminábamos por la calle sin percatarnos de los movimientos de los objetos a nuestro alrededor y no fue hasta que sentimos la tierra sacudirse caprichosamente que abandonamos la hipótesis de que esos movimientos eran causados por el viento. Los árboles se sacudían violentamente, el piso pareció desplazarse y el temor se hizo presente en los rostros.
Traté de poner a salvo a mis amigos y a mí y pasado el ajetreo me dirigí apresurado a mi casa; se podía palpar la tensión en la calle, por el camino noté la desesperación y consternación que la gente sufría fuera de sus casas donde habían huido para evadir, afortunadamente, la fuerza de la tragedia.

La señal telefónica había colapsado y la energía eléctrica fue interrumpida, por lo que el único medio de información, como hace treinta y dos años años, era la radio.
La información llegaba a cuenta gotas, cada vez más amarga, las palabras faltaban, y acongojados, sólo nos atrevíamos a voltear a vernos los ojos.

En mi corta vida no había tenido noción de lo que era la desesperación, pero el fenómeno la presentó a mí en su más pura expresión, en esos momentos en que el pensamiento parece plantarse en la figura de seres queridos que se encontraban lejos en ese momento, en la necesidad de ayudar y en la angustia que engrosa los latidos y hace la fatalidad entrar en el corazón tomándola como propia.

Nadie podía mantenerse indiferente y aunque algunos dejaron ver la parte más lamentable de su ser, la necesidad de ayudar se cosió al corazón embargándolo y movió a las personas,la gente demostraba una fuerza y tenacidad que nadie sabía de donde venía  pero que todos reconocían y poseían. 

La aterradora y lamentable cifra de decesos continuamente subía, en muchos estados había afectaciones, pero la Ciudad de México había sido la más devastada; la extraordinaria leyenda de su fundación era también su tragedia.

Los reportajes de edificios colapsados se detuvieron por un momento para dar paso a informes sobre el protagonismo que las personas, que estaban cerca de esos edificios, empezaron a tomar, fue entonces cuando se transformaron en lo que algunos llaman "rescatistas", yo prefiero llamarles "héroes" y, seguramente, las personas rescatadas les llaman "ángeles" aún si caminan en cuatro patas; quienes estoica,valerosa y abnegadamente vieron la tragedia a la cara y no retrocedieron por la idea de perder, incluso, sus propias vidas, quienes ayudaron donando e incluso sólo compartiendo la angustia  que abrumaba a la nación. Septiembre aún guarda espacio para héroes patrios. 

 Las palabras "solidaridad" y "altruismo" no podrían ser mejor definidas, y estas mismas parecían convertirse poco a poco en una oleada, llegando a convertirse en un sentimiento que traspasó fronteras, mares y tierra. 

Lo vi, de cerca, vi el amor de madre, de amigo, de hermano, de ciudadano, de compatriota, estaba presente, aunque disfrazado detrás de una máscara de preocupación pero dispuesto, activo, fervoroso.

 El golpe no derrotó a la gente ni lo hará con una nación entera. Las diferencias eran las que yacían bajo los escombros puesto que se demostró que cuando salvar una vida es prioridad nada era una barrera, ni las limitaciones físicas, ni la edad, ni la situación en la que se encontraba cada persona. 

Nadie era diferente, el individualismo sucumbió ante la necesidad de cooperación, todos formaron uno, pronto todos éramos México.

 La esperanza latía al unísono con el corazón de las personas afectadas, los voluntarios y toda la nación. El puño cerrado en el aire se convirtió en un símbolo, la organización de la población era extraordinaria y siendo sincero, si no la hubiera visto con mis propios ojos la seguiría considerando utópica.


  La algarabía llegaba por momentos cuando una persona era rescatada, los palabras ¡Viva México! y algunas canciones como "Cielito Lindo" tomaban un significado diferente en voz de quienes albergaban la esperanza, el amor y la unión.

  Ni siquiera la lluvia detuvo las labores de rescate, la tierra parecía mofarse de lo ocurrido hace tiempo y no le bastó con el sismo que, además, provocó doce días antes, pero no era así, ella nos estaba demostrando su energía, su grandeza y pedía así que la valoráramos, nos habló y nos recriminó no apreciar la benevolencia y generosidad que nos muestra a diario y que a diario ignoramos.
También conversamos con la vida, nos advirtió de su fragilidad y nos sugirió evaluarnos y emprender la mejora.

Hubo lágrimas de dolor, de angustia, de desesperación pero también de alegría, de esperanza y emoción.

Las personas que lamentablemente fallecieron no se habrán ido mientras que su recuerdo persista en sus seres queridos y en los miles de personas, que estoy seguro, comparten su dolor alrededor de todo el mundo.

Este fenómeno nos demostró lo importante de la prevención, de la unión, la fortaleza y la vida misma, nos dio una oportunidad para pensar en nosotros y sobre nosotros, de conocer la solidaridad, y de vivir  y entender más allá de la leyenda del sismo que azotó al país, pero sobre todo mostró que aún existe humanidad en las personas.

México sigue esforzándose, México sigue íntegro y su entereza no claudicará hasta que su riqueza, que reside en su gente, se agote.

Gracias en nombre de México a todos los héroes que de alguna u otra forma se convirtieron en los pilares que levantaron una nación que parecía sucumbir, a "los mejores amigos del hombre" que son ahora  testimonio de la lealtad que puede existir entre ellos y un humano, y a todos los que con sólo compartir el dolor fueron parte de la experiencia que sin duda transformará a la sociedad mexicana
.

Jonathan Alexis González Gallegos 3° C